Pablo tocando guitarra en el estudioR / JOURNAL FEATURE
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LAS GUITARRAS QUE PABLO PERSIGUIÓ, REPARÓ Y SE QUEDÓ

Para Pablo, una guitarra no es sólo una herramienta: también puede ser una obsesión, una reparación pendiente, un recuerdo o una historia que todavía no termina.

RESONANCE / PABLO7 MIN DE LECTURAPERFIL / GUITARRAS
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Para Pablo, una guitarra tiene que gustarle antes de que empiece la conversación sobre especificaciones.

Claro que se fija en la acción, la entonación, los trastes, el puente, el peso y la estabilidad. Pero una guitarra también tiene que tener algo: una historia, una forma, una razón para querer tomarla.

Desde pequeño, Pablo se sintió atraído por la guitarra eléctrica a través de las bandas de rock y metal que escuchaba. Para él, la guitarra siempre ha sido una forma de pasar un buen momento, tocar canciones que le gustan, crear junto a amigos y descubrir qué aparece cuando uno empieza a probar ideas.

Con los años, esa relación se volvió bastante más específica. Pablo es nerd y exigente con sus instrumentos. Puede obsesionarse con las características, la estética y hasta con la historia que una guitarra va a contar después de llegar a su colección.

En su caso, elegir una guitarra no es solamente elegir un sonido. Es elegir un objeto con el que quiere convivir.

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LA GUITARRA QUE SE ENCUENTRA DESPUÉS DE PROBAR DIEZ

La Gibson Les Paul Studio llegó después de una búsqueda bastante concreta. Pablo la compró nueva en Walt Grace Vintage, una tienda que recomienda especialmente si te gustan los autos y las guitarras.

Antes de elegirla, probó alrededor de ocho o diez Gibson diferentes. No todas le produjeron lo mismo. Esta fue la que más le llamó la atención por cómo se sentía y por la forma en que resonaba.

Después le cambió los pickups por un Seymour Duncan Pegasus y un ’59. En Resonance aparece en un lead de Not Enough, en algunas capas de Snapped y en canciones que todavía no hemos publicado.

La Gibson es también una de las guitarras a las que Pablo vuelve por razones que no son solamente técnicas. Es estable, versátil y cómoda, pero además tiene un peso sentimental que otras guitarras no tienen. Si mañana tuviera que salir de gira con una sola, probablemente llevaría esa.

LA GUITARRA QUE QUERÍA DESDE NIÑO

La Epiphone Les Paul Custom Zakk Wylde tiene una historia distinta. Antes de aprender a tocar guitarra, Pablo ya era fan de Zakk Wylde. Durante su infancia iba a mirar esa guitarra a una tienda donde estaba exhibida en el mostrador.

Durante años fue una de esas cosas que uno mira y piensa: “algún día”. Ese día llegó hace algunos años, cuando finalmente pudo adquirirla.

La Epiphone aparece en el solo de The Sculptor y también en Traces. Su importancia no está solamente en las notas que grabó con ella. También conecta al Pablo que todavía no tocaba guitarra con el guitarrista que hoy graba canciones para Resonance.

Pablo con una guitarra eléctrica en el estudio
PABLO / ESTUDIOALGUNOS INSTRUMENTOS GUARDAN UNA ETAPA

LA WASHBURN QUE VOLVIÓ DE ENTRE LOS MUERTOS

La Washburn Chicago Tour 24 japonesa es probablemente la guitarra con la historia más extrema de la colección.

Pablo la encontró en Marketplace completamente desarmada y en mal estado. Era una guitarra escasa, de aproximadamente 1984, así que decidió que valía la pena intentar recuperarla. La mandó a pintar, le cambió los pickups por unos EMG 81–85, le instaló un puente Gotoh y le hizo trabajo de trastes.

Después de todo ese proceso, terminó apareciendo en varias partes de Still in Time, Lending Love y Take a Leap.

La Washburn tiene el tipo de personalidad que probablemente no se puede comprar nueva en una tienda. Tiene historia, reparaciones, decisiones y problemas acumulados.

También es la más quisquillosa de las guitarras de Pablo. Tener un puente flotante hace que afinarla después de calibrarla sea un desafío permanente. No hay un gran ritual antes de grabar: hay que afinar, conectar y grabar. Pero cuando aparece la Washburn, esa primera parte puede tomar un poco más de tiempo.

UNA TELECASTER QUE PARTIÓ AMARILLA

La Telecaster Partcaster nació de otra forma de obsesión. Pablo encontró en Marketplace un mástil que le gustó y empezó a imaginar una Telecaster de un color parecido al Burgundy Mist. El cuerpo era amarillo, así que terminó mandándolo a pintar.

El cuerpo es de Squier, hecho de alder, y el mástil fue fabricado en Chile. La guitarra aparece en Not Enough. Está en Drop D y usa cuerdas 9–46, una combinación distinta a la mayoría de sus otras guitarras en Drop C con 10–52.

No es necesariamente la guitarra más sofisticada de la colección. Pero es una guitarra que Pablo fue construyendo de acuerdo con una idea concreta. A veces no busca encontrar exactamente lo que quiere; prefiere armarlo.

LA CHAPMAN DE LA LUNA DE MIEL

La Chapman ML3 Classic es probablemente el instrumento con la historia más personal. Fue un regalo de su esposa durante la luna de miel.

Todavía no aparece de forma importante en las canciones publicadas, pero va a participar en algunas canciones del álbum que todavía no hemos lanzado.

Junto con la Gibson, es una de las guitarras a las que Pablo siempre vuelve. No porque sean las únicas que podría usar, sino porque tienen un significado que no se puede medir en pickups, escala o tipo de madera.

PABLO / MAPA DE GUITARRAS
Traces
Epiphone Zakk Wylde / Drop C
Take a Leap
Washburn / Drop C
Not Enough
Telecaster Drop D + Gibson Drop C
Lending Love / Still in Time
Washburn / Drop C
The Sculptor
Epiphone Zakk Wylde / Drop C
Snapped
Gibson Les Paul / Drop C

Este mapa no significa que cada canción tenga una sola guitarra: Felipe grabó sus propias partes con otro conjunto de instrumentos y el resultado mezcla las decisiones de los dos.

MÁS CLÁSICO, PERO AL SERVICIO DE LA CANCIÓN

Pablo reconoce que sus gustos tienden a ser más clásicos que los de Felipe. Le interesan más las Les Paul, las Telecaster y los instrumentos con una historia que se pueda sentir. Felipe busca guitarras modernas y versátiles. Pablo busca guitarras con personalidad.

Pero la diferencia no significa que cada uno defienda su elección hasta el final. En el estudio, ambos intentan que la decisión le sirva a la canción y le guste a la banda. Si una nota o un riff puede funcionar mejor de otra forma, prueban otra opción.

Su consejo para quien escucha Resonance es simple: no hay que preocuparse tanto por tener otra guitarra. Lo importante es ser creativo con la que uno ya tiene.

LO QUE UNA GUITARRA TIENE QUE HACER

Si pudiera diseñar una guitarra perfecta para sí mismo, probablemente tendría la forma y el carácter de una Les Paul o una Telecaster, quizás una Les Paul Custom color wine red. También le gustaría incorporar una guitarra acústica en el futuro para una power ballad.

Pero cuando completa la frase “una guitarra de Resonance tiene que…”, su respuesta no tiene que ver con una marca ni con una lista de especificaciones.

TIENE QUE GUSTARLE PERSONALMENTE AL GUITARRISTA.

Eso resume bastante bien su forma de elegir. Una guitarra no tiene que ser perfecta para todo el mundo. Tiene que hacer que la persona que la toca quiera seguir tocando.